miércoles, 29 de febrero de 2012

Ni un mar de lágrimas puede describirlo.

Hoy me apetece llorar.
Si. Es uno de esos días, que todos y cada uno de los recuerdos te inundan la mente.
Pero no son de esos recuerdos que te sacan una sonrisa, no, son esos recuerdos que te lanzan cuchillos, y aciertan.
Los recuerdos, en teoría, ¿no tendrían que ser buenos? En teoría. Todas las teorías tienen su punto débil.
Los recuerdos, son jodidos. Dicen, 'recuerda los buenos momentos y sonríe.' ¿Perdona? Si son un recuerdo, es que ya no están. Si ya no están, es triste, no voy a sonreír. Eso claro, en el caso de que sean recuerdos 'buenos'.
Pero... ¿y en el caso de los recuerdos malos? Recuerdos de esa etapa de tu vida, que te la han jodido, o incluso, te la has jodido tu misma, ¿qué? ¿cómo c*** se puede recordar eso? Con una sonrisa no, está claro.
Me duele recordar, como le dolerá a todo el mundo.
Estoy llegando a la conclusión, que ningún recuerdo, por bonito que sea, será bueno, porque si es recuerdo es que no volverá.

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