No entiendo nada.
Pasas de estar genial conmigo, a odiarme en cuestión de segundos.
Y me duele, me duelen tus malas contestaciones repentinas, cuando no me contestas, cuando pasan dos días y aún no me has contestado. Me duele, porque quiera o no, me importas. Me importa que estés mal o bien, no soporto que estés mal. Y sabes que a pesar de todo voy a estar ahí siempre, como dije en su momento..
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