lunes, 7 de febrero de 2011


Cuantas veces hemos deseado borrar un día, un instante, un momento,
hasta un año de nuestras vidas a borrarlo todo y vaciar nuestra memoria.
Cuantas veces no deseamos volver a ser niños, vivir todo de nuevo,
recuperar lo que se fue o dejar que el tiempo ponga las cosas en su
lugar. Algunos simplemente no esperan nada del tiempo. Da lo mismo
regresar o avanzar, simplemente renuncian a que el tiempo continúe su
paso y se marchan con lágrimas y un largo adiós. Si deseáramos en algún momento perder completamente la memoria y plegarnos por ejemplo
a la frase "comenzar de nuevo" ¿cuántas cosas no perderíamos? serían como aquellas cosas que se extravían accidentalmente en una mudanza y luego se extrañan. Perderíamos el calor del primer beso y la sensación de aquel amanecer que fue perfecto. La nostalgia por amores pasados y
la inocencia con la que nos entregamos a lo desconocido esa primera vez.
Quedarían atrás los amigos que iban a ser eternos, las cartas que nos
hicieron llorar, la primera o última vez que vimos a un gran amor, los brazos
más cálidos, el día que pensamos que se iba a caer el mundo, el dolor más
hermoso, la sonrisa más esperanzadora, el nacimiento del sentimiento más puro.
¿En realidad comenzamos una vida nueva o matamos otra llena de bellos recuerdos? dejamos una vida y un presente que nos da infinitas oportunidades
por soñar con un futuro perfecto que no existe o un pedazo de cielo donde no
sabemos que nos espera. ¿Vale realmente la pena perder la memoria?

jueves, 3 de febrero de 2011

"Nadie desaparece del todo de la vida de uno, si ha sabido imprimir buenas huellas en el recuerdo".
Yo, no olvidaré todo aquello.

miércoles, 2 de febrero de 2011


¿y cómo decir a alguien que le echas de menos?

¿y cómo decir a alguien que lo único que necesitas para estar bien, es saber que está bien, que es feliz?

¿cómo?

Decidme cómo, yo no encuentro la forma de hacerlo...
Hoy es un día en los que das las gracias por haberte levantado. Sí, después de mucho tiempo he estado todo el día con una sonrisa en la cara, una sonrisa que hace tiempo no tenia. No es aquella sonrisa de hace unos meses, la sonrisa tonta que se me ponía al hablar con esa persona; sino que, es una sonrisa bonita, y esa sonrisa es gracias a la gente que hay en mi dia a dia. Quizás sean tonterías, pero me hacen feliz, me hacen olvidarme por un rato de mis ralladas, la verdad es que me da muchísima pereza levantarme por las mañanas y pensar... "Puff, ¿instituto? bah, hoy no voy, que sueño tengo". Pero me levanto, porque vale la pena levantarse e ir a clase, y no porque me encanten las clases, porque supongo que a poca gente le gustará ir al instituto por las clases, que algunas suelen ser algo aburridas (por no decir mucho ._.) a mi, me gusta ir al instituto por ver a la gente que tengo allí, que quizás haya pasado yo mala noche con mis ralladas y demases, pero llego clase, y veo a esas personitas que hacen mi vida mejor, que me vean mala cara o no, siempre tienen una sonrisa para mí, que quizás yo no les cuente mis problemas, ni mis ralladas, pero saben perfectamente cuando necesito un abrazo y me lo dan sin preguntar, y se lo agradezco. Luego entre clases siempre estan las bromas y tonterías que hacemos, juegos tontos que nos hacen reir a todas como niñas pequeñas, que si, que quizás ya vayamos teniendo una edad, pero y lo bien que nos lo pasamos haciendo el tonto ¿qué?
Esto dudo que lo lean algún dia esas personas, pero les agradezco de todo corazón que hagan mis días felices. Porque si, serán tonterías, pero yo sonrio, y... hay veces que cuesta muchísimo sacar una sonrisa, pero no sé como lo hacen, pero ell@s me la sacan, y tengo que agradecerselo.
Durante toda tu vida, va pasando mucha gente por tu alrededor, gente que te llevas bien, gente que te llevas mal, y seguramente la mayoría de ellos, cuando dejes el instituto/universidad etc dejarás de saber de ellos, dejarás de hablar, se perderá el contacto, etc pero siempre quedará lo vivido, y estoy segura, de que mucha gente más pasará por mi vida, haré nuevos amigos, me moveré por nuevos sitios, pero os aseguro, que nunca olvidaré estos 3 últimos años. Porque no han sido fáciles en un principio para mí, pero gracias a esas personas que han aparecido en mi vida, he podido seguir con esa sonrisa en mi cara. Y sólo me queda decir, que un gran GRACIAS para todos ellos.

martes, 1 de febrero de 2011


Quiero darte los buenos días, las buenas tardes, y las buenas noches , contarte como me ha ido en el instituto y aburrirte con mis tonterías.
Nunca se me ha dado bien esto de escribir y a la vez expresar mis sentimientos. Hace un tiempo me sentía bien intentando expresarlos, porque todo lo que sentía era bonito, y me hacía sentir bien, me hacía sentir viva, me hacía levantarme por las mañanas con una gran sonrisa en la cara y pensar que esa persona la cual me hacia sentir tanto, me iba a dar los buenos dias en cuestión de pocos minutos. Me hacía vivir el día a día feliz, a pesar de que las cosas fueran mal, me hacia vivir en una casa, en una casa nuestra, que nos metíamos allí y todo lo malo se iba, me hacía sonreir y evitaba con cualquier tontería que pensase en las cosas que me lo hacían pasar mal. Y esa casa que teníamos no era una casa física, si no una casa imaginaria por así decirlo. Y si, en ese momento era feliz.
Lamentablemente, todo aquello no era real del todo, lo único real, fueron los sentimientos que habían. Todo lo demás estaba basado en una mentira, en una mentira, que al final me ha acabado haciendo daño a mi también, y no dejo de arrepentirme ni un segundo de ello.
No estubo bien, para nada, y ojalá no hubiese empezado nada. Me arrepiento muchísimo de haber echo daño a alguien por quien he sentido tanto, y como muchas veces dije, ha sido por la única persona que he llegado a sentir tanto. Tube que pensarlo antes de haberlo empezado, pero cuando supongo que me dí cuenta de que empezaba a sentir, tube miedo a que después de decirselo yo no existiese para esa persona, que no estubiese ahí en los momentos que únicamente necesito un "no te enfades, no vale la pena, sonrie", a que por las mañanas no tubiese unos buenos días, a que por las noches no me diese las buenas noches, a que no pudiese saber como esta...
Sinceramente, sé que no me merezco un perdón, no me merezco ni una palabra suya, porque el daño que causé fué terrible, y me merezco todo eso y más.
La verdad es que no me gusta sentir esto, y me niego a aceptarlo. Sentir que me muero cuando pienso en todo el daño que he echo, que le he echo daño a esa persona. Sentir que me muero cuando no hablo con ella. Escuchar canciones, y que todas ellas me recuerden a todo aquello que vivimos durante ese año. Ver números, palabras, frases que eran nuestras, y parece que todo el mundo esta en contra mia y quiere que las recuerde. Y todo ello hace que se clave más dentro el dolor, el dolor que siembra el arrepentimiento.