sábado, 19 de marzo de 2011


Nunca has tenido la sensación que las cosas empezaban a mejorar, que creías que al final del camino que estabas corriendo podías casi rozar con los dedos un pellizquito de felicidad? y en el momento más inesperado, algo te hace caer en el camino, y quiebra todas tus nuevas ilusiones, tus nuevos sueños, haciendo que pierdas la ilusión, de nuevo.

jueves, 17 de marzo de 2011

miércoles, 16 de marzo de 2011

Mi problema es que tal vez me haya pasado tres planetas. Es probable que no tenga más remedio que pensar en buscar otro camino, no agobiarte con promesas y comerme la cabeza con problemas de verdad.

¿Abandonar o luchar?

Si sabes que tienes una probabilidad del 99% de perder.

martes, 15 de marzo de 2011

Te echo de menos... ¿sabes?
Me da igual que no sea como antes, me da igual que haya veces que me odies, y yo a ti. Pero echo de menos que estés ahí. Que me preguntes mil y una veces que me pasa hasta que te lo acabe diciendo, lo echo de menos. Porque quiera o no, eres la persona en la que más confio, eres la persona a que le puedo contar cualquier cosa sin ver detrás repercusiones, te lo cuento, y me das tu opinión y no sale de ahí. Lo echo de menos. Y me duele ver ahí tu nombre, y no abrir conversación, pero es que no puedo... Me duele, pero no puedo.

lunes, 14 de marzo de 2011

jueves, 10 de marzo de 2011

No entiendo las reglas de tu juego.
¿Quieres desaparecer de mi vida? Hazlo, tienes toda la libertad del mundo. Faltaría más. Pero no juegues. Esto no se trata de un juego, no juegues con mis sentimientos, y sabes perfectamente que lo estás haciendo. Un día, te importo, te importa que esté mal, te preocupas por mí. Al día siguiente, me jodes, diciendo cosas que sabes que me molestan. Bien, me molesto, pero sigo hablándote. Al siguiente día, vienes de buenas, yo… lo intento. Y al otro día, vas y DESAPARECES. Sin decir nada. No lo entiendo.

miércoles, 9 de marzo de 2011


La necesidad de pensar de vez en cuando en uno mismo para conseguir el equilibrio personal. La necesidad de hacerte valer, para que los demás te valoren, de tener la valentía de mostrar tus sentimientos sin juzgar y sin miedo a ser juzgado. De defender como de verdad es uno por encima de lo que piensen los demás, la necesidad de ser simplemente feliz sin dar explicaciones a nadie, sean cuales sean las consecuencias.
No podemos ver un arcoiris sin antes haber visto llover un poco.